Ricardo Haddad Musi analiza la gastronomía sustentable en tiempos de pandemia


Ricardo Haddad Musi
Ricardo Haddad Musi

Ricardo Haddad Musi, chef y crítico gastronómico, señala que con la llegada del COVID19 estamos enfrentando una de las mayores pandemias por las que ha pasado la humanidad a nivel económico y social, ya que no sólo se han perdido millones de empleos, también no ha sido fácil afrontar de la mejor manera la respuesta social y comunitaria a la crisis del coronavirus.


De acuerdo con Haddad Musi, la gastronomía sustentable o Slow Food es más importante que nunca dados los desafíos que enfrentamos actualmente por la crisis del coronavirus en particular, ya que debemos asegurarnos de que las personas todavía tengan acceso a alimentos que sean buenos para el planeta.


Haddad Musi refiere que Slow Food es la filosofía de la comida que es buena para nosotros, para nuestro medio ambiente y para las personas que cultivan, cosechan y la preparan. En otras palabras, el alimento que es bueno, limpio y justo. En muchos sentidos, Slow Food es lo contrario de la comida rápida, es fresco y sano, libre de pesticidas y productos químicos, y producido de una manera que es beneficioso para todos desde el agricultor al comensal.


Este proyecto que surge en 1986 se ha convertido en un movimiento global de más de un millón de personas en 160 países y en México existen más de 35 grupos locales en los que Slow Food otorga notoriedad cultural a los temas relacionadas con la comida y la alimentación, además separa los productos alimenticios y las modalidades de producción ligados a un territorio, en una primera instancia lo hace para proteger a la biodiversidad, promoviendo su categorización y preservación, y eleva la cultura alimenticia de la población, haciendo énfasis a las generaciones más jóvenes, con el objetivo de lograr la plena conciencia del derecho al placer y al gusto por los alimentos.


Ricardo Haddad Musi señala que este movimiento promueve la práctica de una calidad de vida distinta, basada en el respeto al ritmo y tiempo naturales, al ambiente y la salud de los consumidores, favoreciendo el deleite de aquellos que representen la máxima expresión cualitativa.


El crítico sugiere que se debe de dar mayor impulso a este movimiento ya que no sólo existe la preocupación por la pandemia que atravesamos, también se vive una epidemia de obesidad y diabetes, principalmente en México que es considerado el país más obeso en el mundo, y la gastronomía sustentable nos ayuda a llevar alimentos más saludables al mismo tiempo que impulsamos la economía local.